De mi boca escapó la palabra.

El cielo

se desprendió, girando

como una hélice rota.

Mi boca voló alto, llena de aire.

Una mano escondida

me borró la cara.

Con mis vértebras en raíz,

me quedé solo,

entregado a sobrevivir.

 

 

 

Caiga, lluvia,

artillería de campanas.

Descargue sus municiones

sobre aquel hombre.

Perfore la tierra, anclada

a los pies del mundo.

Moje el dolor central.

Lave la tristeza que arrastro, animal.

Caiga, lluvia,

pan de la semilla.

Caiga, lluvia, caiga.

Caiga

para que pueda volver.

 

 

 

Ella vive donde la piel se olvida,

donde los años son muy viejos.

Ella vive donde termina

el silencio de los hombres.